La Compra Pública de Innovación (CPI) se ha consolidado como una de las vías más relevantes para que las empresas innovadoras acceden a nuevas oportunidades de financiación y validación en entornos reales. Su funcionamiento radica en la demanda pública de soluciones tecnológicas e innovadoras para dar respuestas a diferentes retos.
En los últimos años, este instrumento ha ganado protagonismo dentro de las políticas públicas de I+D, convirtiéndose en una palanca estratégica para acelerar el desarrollo de soluciones punteras, fortalecer la competitividad del ecosistema innovador y fomentar el desarrollo regional.
Qué es la Compra Pública de Innovación
La compra pública de innovación (CPI), es una actuación administrativa de fomento de la innovación en la que uno o varios organismos públicos utilizan la contratación pública para impulsar el desarrollo e incorporación de soluciones que todavía no están disponibles en el mercado. En lugar de adquirir exclusivamente productos o servicios estándar, la Administración plantea necesidades o retos funcionales y financia la I+D necesaria para que las empresas desarrollen soluciones capaces de darles respuesta.
La CPI es, por tanto, una herramienta de innovación desde el lado de la demanda: es la propia Administración la que articula sus necesidades mediante licitaciones específicas, de modo que la actividad innovadora de las empresas se orienta a resolver necesidades públicas concretas. Con ello se persigue, al mismo tiempo, mejorar la calidad y eficiencia de los servicios públicos, estimular la innovación empresarial y abrir nuevos mercados para las soluciones desarrolladas.
Definiciones:
“Herramienta de política pública a través de la cual un comprador público adquiere una solución (bien o servicio) que aún no se encuentra disponible en el mercado pero que se podría desarrollar en un período de tiempo razonable”.
“Actuación es administrativa de fomento de la innovación, orienta da a potenciar el desarrollo de soluciones innovadoras desde el lado de la demanda, a través del instrumento de la contratación pública”.
Enfoque en la demanda y no en la oferta
La CPI rompe con el enfoque tradicional de las políticas de innovación basadas en la oferta, en las que son las empresas quienes proponen sus proyectos y buscan encaje en programas de ayudas. En la Compra Pública de Innovación ocurre justo lo contrario: es la Administración quien plantea el problema y expresa de forma abierta cuál es la necesidad pública que debe resolverse. A partir de ese punto, las empresas orientan su capacidad de I+D para diseñar soluciones que respondan funcional y técnicamente al reto planteado.
Este enfoque basado en la demanda permite que la innovación se dirija a problemas reales y de impacto, evita desarrollos desconectados del mercado y garantiza que la inversión pública se oriente a soluciones con utilidad directa para la ciudadanía y los servicios públicos.
La colaboración público–privada en la CPI
La Compra Pública de Innovación solo funciona si existe una relación fluida, transparente y equilibrada entre la Administración y el tejido innovador. Bajo este modelo, el sector público no actúa solo como comprador, sino como catalizador que reduce la incertidumbre, comparte riesgos y crea condiciones para que las empresas puedan invertir en desarrollos tecnológicos con mayores garantías de retorno.
Para las empresas, la colaboración público–privada facilita el acceso a entornos reales de validación, primer cliente de referencia y financiación orientada al desarrollo tecnológico. Para la Administración, permite acceder a soluciones que no existirían sin esta cooperación y mejora la capacidad de respuesta frente a retos complejos en áreas como salud, movilidad, medio ambiente o ciberseguridad. principalmente a través de dos grandes modalidades: la Compra Pública Precomercial (CPP), centrada en la contratación de servicios de I+D, y la Compra Pública de Tecnología Innovadora (CPTI), enfocada en la adquisición de bienes y servicios innovadores que pueden desarrollarse en un plazo razonable para cubrir las necesidades del comprador público.
Cómo funciona un proceso de Compra Pública de Innovación
Un proceso de CPI sigue una secuencia clara que permite transformar un reto público en una solución innovadora desarrollada por empresas. Aunque cada licitación puede variar en alcance y complejidad, todas comparten una misma lógica: definir con precisión la necesidad, conocer la capacidad del mercado, licitar de forma competitiva y garantizar la correcta ejecución técnico-económica del contrato.
Tareas preparatorias y detección de necesidades
El proceso comienza con la identificación interna de retos y necesidades funcionales dentro de la Administración. No se buscan productos concretos, sino problemas que requieren una solución innovadora, evaluando su relevancia, urgencia, impacto y viabilidad para un proceso CPI.
Consulta Preliminar al Mercado (CPM)
La CPM es un paso clave: el comprador público dialoga con empresas, centros tecnológicos y actores del ecosistema para conocer el estado del arte, los TRLs disponibles, las capacidades del mercado y las posibles aproximaciones al reto. Esta fase orienta la futura licitación y permite a las empresas comprender qué se demandará meses después.
Identificación de fuentes de financiación
Antes de lanzar la licitación, el comprador público debe asegurar los fondos que financiarán el proyecto. En España, la CPI la fuente de financiación esencial son los Fondos FEDER, estando presente en aproximadamente el 90% de los procesos de CPI.
Redacción del pliego y criterios de valoración
Con la información obtenida en la Consulta Preliminar al Mercado, y recogida en el Informe Conclusivo de esta Consulta, se redactan los pliegos técnicos y administrativos. En ellos se definen la tipología de contrato, los requisitos funcionales, los TRLs de partida y llegada, la duración del contrato, los mecanismos de compartición de riesgos, las obligaciones de DPI y los criterios de adjudicación (técnicos, económicos y de solvencia).
Presentación de ofertas y adjudicación
Las empresas presentan sus propuestas técnicas y económicas, alineadas con los requerimientos del pliego. El órgano de contratación evalúa las ofertas siguiendo criterios objetivos y puntuables, seleccionando la que mejor resuelva el reto planteado y ofrezca mayores garantías técnicas, económicas y de ejecución.
Ejecución, seguimiento y certificación
Tras la adjudicación, comienza la ejecución del contrato. Esta fase requiere una gestión rigurosa de hitos, entregables, TRLs, costes, subcontratación y justificación. Las certificaciones periódicas permiten liberar pagos, asegurar la trazabilidad técnica y garantizar que la solución final cumple con las necesidades originales del comprador público.
Tipos de Compra Pública de Innovación
Aunque hablamos de Compra Pública de Innovación como un concepto único, en la práctica existen distintas modalidades según el grado de madurez de la solución y el tipo de contrato que suscribe la Administración. Entender estos tipos es clave para que una empresa sepa en qué fase encaja su tecnología y qué se espera de ella en cada caso.
Compra Pública Precomercial (CPP)
La Compra Pública Precomercial (CPP) es la modalidad de CPI en la que la Administración contrata servicios de I+D para desarrollar, prototipar y validar soluciones que todavía no están listas para su despliegue comercial. No se adquiere un producto final “llave en mano”, sino que se financian fases sucesivas de investigación, diseño, desarrollo experimental y prueba en entornos relevantes o reales.
En una CPP:
- El objeto del contrato son actividades de I+D orientadas a resolver un reto funcional concreto.
- La solución parte de niveles de madurez tecnológica (TRL) intermedios (4 o 5) y avanza a través de hitos técnicos.
- La Administración comparte el riesgo tecnológico y financiero con las empresas participantes.
- Los resultados pueden dar lugar a futuros contratos de despliegue comercial (por ejemplo, mediante una CPTI posterior), pero no implican la compra inmediata de la solución final.
Esta modalidad es especialmente adecuada cuando la tecnología necesaria no existe todavía o requiere un desarrollo significativo antes de poder utilizarse de forma estable en un servicio público.
Compra Pública de Tecnología Innovadora (CPTI)
La Compra Pública de Tecnología Innovadora (CPTI) se utiliza cuando la Administración está en condiciones de adquirir bienes o servicios innovadores que pueden desarrollarse o adaptarse en un plazo razonable a partir del estado actual de la tecnología. Aquí el foco ya no está tanto en la investigación, sino en llevar al mercado una solución avanzada y operativa.
En una CPTI:
- El contrato tiene por objeto la compra de un producto, sistema o servicio innovador que aún no está disponible como “producto estándar” en el mercado.
- La solución suele partir de TRL más altos (7 u 8), cercanos al despliegue, y requiere adaptación, integración o validación final en entorno real.
- La Administración se convierte en primer cliente de referencia, facilitando la posterior comercialización de la tecnología en otros mercados.
- Pueden contemplarse fases de diseño final, piloto y despliegue, pero con una clara orientación a la explotación efectiva del resultado.
La CPTI es especialmente interesante para empresas que ya cuentan con una tecnología madura o un prototipo avanzado y necesitan un contrato tractor que acelere su entrada en sectores regulados (salud, transporte, defensa, ciberseguridad, etc.).
Financiación y mecanismos que sostienen la Compra Pública de Innovación
La Compra Pública de Innovación se apoya en un mix de instrumentos y fuentes de financiación públicas, que permiten a las administraciones asumir proyectos de alto impacto sin sobrecargar su presupuesto ordinario. Entre los mecanismos más habituales destacan:
- Fondos FEDER: los Fondos Europeos de Desarrollo Regional son una de las principales fuentes para cofinanciar proyectos de CPI, especialmente en el marco de las programaciones plurianuales (por ejemplo, 2021–2027)..
- Otras fuentes de financiación a la innovación: determinados ministerios y organismos gestionan fondos específicos para innovación (como los destinados a sanidad, defensa, movilidad o digitalización), que pueden canalizarse a través de procesos de Compra Pública de Innovación.
- Recursos propios de administraciones regionales y locales: comunidades autónomas, entes locales y organismos públicos pueden complementar los fondos europeos o estatales con financiación propia para configurar proyectos de mayor alcance.
En conjunto, estos instrumentos permiten que la CPI funcione como una palanca financiera y tecnológica: la Administración accede a soluciones avanzadas alineadas con sus prioridades, mientras que las empresas disponen de recursos adicionales para desarrollar y escalar sus tecnologías con menor riesgo.
Requisitos para participar en un proceso de Compra Pública de Innovación (CPI)
Para que una empresa pueda participar con éxito en un proceso de Compra Pública de Innovación —ya sea una CPP o una CPTI— su tecnología debe cumplir una serie de criterios que permiten al comprador público evaluar su encaje real frente al reto planteado. Estos requisitos no buscan excluir, sino garantizar que la solución propuesta puede evolucionar, adaptarse y desplegarse en las condiciones exigidas por la licitación.
Nivel de madurez tecnológica (TRL)
El TRL —Technology Readiness Level— es un parámetro clave en CPI. Determina el punto de partida de la tecnología y el nivel que debe alcanzarse al finalizar el contrato.
- En una CPP, los TRL suelen situarse en niveles intermedios (TRL 4 o 5): pruebas de concepto, prototipos iniciales o desarrollos experimentales, para llegar a un TRL 7
- En una CPTI, se exige partir de TRL elevados (TRL 7 u 8), con un prototipo validado y capacidad de evolucionar hacia un producto viable en entorno real, llegando a un TRL 9
El ajuste correcto entre TRL declarado y TRL exigido es determinante para la admisión y evaluación de la oferta.
Requisitos funcionales frente a requisitos técnicos
A diferencia de la contratación pública tradicional, en la CPI el comprador define necesidades funcionales, no especificaciones técnicas cerradas. Esto significa que:
- La Administración indica qué problema debe resolverse o qué funcionalidad debe conseguirse, sin imponer cómo lograrlo.
- Las empresas tienen libertad para plantear aproximaciones tecnológicas diversas, siempre que cumplan la función requerida.
El encaje de la solución depende por tanto de su capacidad para responder al reto, no de ajustarse a un catálogo técnico predefinido.
Adaptación al reto público
Una propuesta sólida debe mostrar cómo la tecnología resuelve de forma directa, verificable y eficiente el reto planteado por la Administración. Esto implica:
- Entender el contexto del comprador público y su aplicación.
- Alinear la propuesta con las limitaciones operativas, regulatorias o presupuestarias del proyecto.
- Justificar la viabilidad técnica, los riesgos previstos y el plan para mitigarlos.
Cuanto más clara sea la conexión entre el reto y la solución, mayor será la puntuación técnica.
Solvencia técnica y económica
La CPI exige que las empresas acrediten que tienen la capacidad técnica y económica necesaria para ejecutar el contrato. Entre los elementos habituales se encuentran:
- Experiencia previa en proyectos de I+D o desarrollos tecnológicos equivalentes, con clientes públicos o privados.
- Equipo técnico cualificado y recursos materiales adecuados.
- Una facturación en los últimos años que avale la solvencia económica para ejecutar este contrato.s.
- En su caso, acuerdos de colaboración, subcontratación o UTE que complementen capacidades.
Casos de éxito en Compra Pública de Innovación
- Caso de éxito CPI en el sector salud: Proyecto PRESORG
- Caso de éxito CPI en el sector aeronáutico: Proyecto Skyway_Boeing
Cómo puede ayudarte INCOTEC en un proceso de CPI
En un instrumento tan potente y a la vez exigente como la Compra Pública de Innovación, contar con un acompañamiento experto marca la diferencia entre competir y ganar. INCOTEC te guía en cada fase del proceso para maximizar tus opciones de éxito y reducir riesgos.
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Preguntas frecuentes sobre la Compra Pública de Innovación
¿Para qué sirve realmente la Compra Pública de Innovación y qué problema resuelve?
La CPI (Compra Pública de Innovación) sirve para que la Administración pueda acceder a soluciones innovadoras que aún no existen en el mercado y que el sector privado no desarrollaría por sí solo debido al riesgo tecnológico o a la falta de demanda temprana. Es decir, resuelve el desajuste clásico entre lo que la Administración necesita y lo que el mercado puede ofrecer, financiando I+D y promoviendo la capacidad innovadora, y la del mercado para desarrollar e introducir innovaciones
¿Qué diferencia hay entre la Compra Pública Precomercial (CPP) y la Compra Publica de Tecnología Innovadora (CPTI) dentro de la CPI?
La CPP (Compra Pública Precomercial) financia fases de investigación y desarrollo (I+D) sin adquirir un producto final, mientras que la CPTI (Compra Pública de Tecnología Innovadora) permite a la Administración comprar una solución innovadora que está cerca del mercado pero aún requiere adaptación. Ambas son modalidades de contratos de CPI.
Qué es el TRL y por qué es importante en un proceso de CPI?
El TRL (Technology Readiness Level) es una escala que mide la madurez tecnológica de una solución, desde la idea inicial (TRL 1) hasta un sistema totalmente operativo (TRL 9). En CPI, cada pliego exige niveles concretos de TRL de partida y de llegada, por lo que es un parámetro clave para determinar si una solución puede competir.
¿Qué papel juega la Consulta Preliminar al Mercado (CPM) en un proceso de Compra Pública de Innovación?
La CPM (Consulta Preliminar al Mercado) es una fase clave en la que la Administración dialoga con empresas y agentes del ecosistema para comprender el estado del arte, validar la viabilidad del reto y orientar la futura licitación. Es uno de los pasos más determinantes para alinear expectativas entre comprador y proveedores, y abordar el proceso de licitación con garantías de contar con la suficiente concurrencia competitiva
¿Qué empresa puede ayudarme en mi proceso de CPI?
INCOTEC es una consultora experta en innovación y en la gestión integral de procesos de Compra Pública de Innovación. Acompaña a empresas en la identificación de oportunidades, participación en CPM (Consulta Preliminar al Mercado), análisis del Informe Conclusivo de la Consulta, preparación de ofertas y gestión técnico-económica de la ejecución del proyecto adjudicado, aumentando significativamente sus opciones de éxito en estos procesos de CPI.