Se consideran inversiones en I+D+i los gastos necesarios para poder llevar a cabo actividades de contenido investigador o innovador: gastos en personal, costos en equipos y materiales, contrataciones externas y gastos para la protección legal como el registro de patentes y los derechos de propiedad intelectual.
Antes de seguir, debemos tener claro que las siglas I+D+i se refieren a Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica.
Definición de I+D+i – Investigación, Desarrollo e Innovación
Se considera Investigación a la indagación original planificada que persigue descubrir nuevos conocimientos y una superior comprensión en el ámbito científico y tecnológico.
Por su parte, Desarrollo es la aplicación de los resultados de la investigación o de cualquier otro tipo de conocimiento científico para la fabricación de nuevos materiales o productos o para el diseño de nuevos procesos o sistemas de producción, así como para la mejora tecnológica sustancial de materiales, productos, procesos o sistemas preexistentes.
En cuanto a Innovación Tecnológica, se dice de la actividad cuyo resultado sea un avance tecnológico en la obtención de nuevos productos o procesos de producción o mejoras sustanciales de los ya existentes, considerándose nuevos aquellos productos o procesos cuyas características o aplicaciones, desde el punto de vista tecnológico, difieran sustancialmente de las existentes con anterioridad.
Diferencia entre Investigación y Desarrollo (I+D) e Innovación Tecnológica (IT)
La principal diferencia entre la I+D y la Innovación Tecnológica está en el grado de novedad y riesgo tecnológico. La I+D aborda retos técnicos sin una solución conocida, mientras que la Innovación Tecnológica aplica conocimientos existentes para lograr mejoras técnicas significativas.
Esta distinción influye directamente en la evaluación de los proyectos y de las inversiones a efectos de financiación e incentivos asociados a la I+D+i.
¿Qué actividades de empresa se pueden considerar I+D+i?
Se tiende a imaginar que el I+D+i se realiza en centros experimentales de última generación, pero la realidad es que es mucho más sencillo y cualquier empresa puede realizar actividades de IDi.
Si tu empresa ha diseñado/fabricado/desarrollado/creado un producto nuevo propio, ya sea físico o de software, seguramente se podrá considerar I+D+i.
Si tu empresa ha implementado un proceso de producción con el cuál se ha aumentado la productividad, se han reducido los costes o ha disminuido el impacto medioambiental, seguramente se podrá considerar I+D+i.
Listamos a continuación los tipos de gastos enmarcados dentro de la Investigación, Desarrollo e innovación:
Gastos de personal técnico e investigador
Incluyen los costes del personal que participa directamente en actividades de investigación, desarrollo o innovación tecnológica, dedicando tiempo efectivo a la ejecución del proyecto y a la resolución de retos técnicos.
Materiales, consumibles y prototipos
Se consideran los materiales y consumibles utilizados específicamente en el proyecto, así como los costes asociados al diseño, fabricación o prueba de prototipos y desarrollos piloto.
Inversiones en equipamiento y activos
Recogen la adquisición o uso de equipos, maquinaria o activos necesarios para llevar a cabo actividades de I+D+i, teniendo en cuenta su vinculación y uso real dentro del proyecto.
Subcontrataciones técnicas y colaboraciones externas
Incluyen los costes de servicios técnicos especializados prestados por terceros, como centros tecnológicos o empresas expertas, cuando aportan conocimiento o capacidades necesarias para el desarrollo del proyecto.
Software, licencias y herramientas tecnológicas
Comprenden el desarrollo o adquisición de software, licencias y herramientas tecnológicas utilizadas directamente en las actividades de I+D+i del proyecto.
Las actividades que erróneamente se clasifican en I+D+i serían:
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Actividades rutinarias
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Mantenimiento o mejoras menores
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Adaptaciones comerciales
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Digitalización sin componente innovador real
¿Cuánto invierte España en el IDi?
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística revelan que la inversión en I+D que se realizó en España en 2024 (último año disponible) fue de 23.931 millones de euros, siendo el 1,50% del PIB.
Pese a que el gasto en I+D en España ha aumentado de manera continuada en los últimos años, el reciente informe del European Innovation Scoreboard (EIS) nos hace ver que sigue siendo insuficiente para alcanzar la media de la Unión Europea, que se encuentra entorno al 2,2% del PIB.

¿Es importante invertir en I+D+i?
Invertir en I+D+i es crucial para el crecimiento y evolución a largo plazo de una empresa.
La diferencia de la competencia al poder ofrecer productos y servicios nuevos que se adapten mejor a las diferentes necesidades de sus clientes. Además, una empresa que invierta en I+D+i está más preparada para adaptarse a los continuos cambios que sufre el mercado con la llegada de nuevas tendencias y el avance tecnológico. Esto genera una ventaja competitiva respecto a sus competidores y ayuda a un mejor posicionamiento en el mercado.
Destinar fondos al I+D+i puede abrir las puertas a nuevos mercados y sectores o la posibilidad de exportar, al satisfacer las necesidades de algún mercado internacional hasta ahora desconocido.
Las empresas que apuestan por la investigación, desarrollo e innovación son más atractivas para los profesionales mejor cualificados que buscan crecer y desarrollar todo su potencial, factor que también favorece a retener el talento dentro de la empresa.
Para acabar, este tipo de inversión significa una mejor rentabilidad económica directa para la empresa, ya que puede suponer una reducción de costes y les permite beneficiarse de numerosos incentivos fiscales como la solicitud de subvenciones o deducciones en los impuestos. Sin olvidarnos de las patentes y los derechos de propiedad intelectual, que pueden generar ingresos a través de licencias.
El I+D+i como crecimiento para la empresa y para el país
Además de ser ventajoso para las empresas a título individual, la inversión en I+D+i tiene considerables beneficios para el desarrollo económico y social del país.
Fomenta la creación de parques tecnológicos como Tech Barcelona en los que se crean ecosistemas de innovación, tejiendo una red de colaboraciones entre empresas, centros educativos, centros de investigación y entidades públicas.
Mejora la calidad de vida de los ciudadanos con avances médicos que brindan una mejor sanidad, pero también con otras mejoras como técnicas innovadoras para un reciclado más eficiente, que aporta un entorno más eficiente, limpio y sostenible.
Ligado a la retención de talento en las empresas de la que hablamos antes, también podemos extrapolar esta importancia al conjunto del país. Invertir en I+D+i es clave para atraer talento y capital extranjero y para retener el talento nacional, pudiendo aumentar así la competitividad internacional a la hora de exportar. Además, con la creación de empleo directo por I+D+i también se generan puestos de trabajo indirectos en los sectores relacionados.
Cómo obtener retorno por la actividad en I+D+i
Cuando una empresa realiza actividades de I+D+i, existen distintas vías públicas para obtener financiación o beneficiarse de incentivos asociados a esa inversión. Estas vías forman parte del marco de apoyo a la innovación en España y están diseñadas precisamente para acompañar el esfuerzo inversor de las empresas en este ámbito.
Aprovechar estas oportunidades es indispensable desde el punto de vista económico, ya que permiten obtener retorno sobre la inversión realizada en I+D+i a través de instrumentos que no implican riesgos adicionales ni endeudamiento financiero. En este contexto, la identificación y aplicación de estos mecanismos se convierte en un elemento clave para maximizar el impacto económico de la actividad innovadora.
Por un lado, estos proyectos pueden optar a ayudas públicas y subvenciones, a nivel europeo, estatal o autonómico, orientadas a financiar actividades de investigación, desarrollo e innovación tecnológica en sectores estratégicos. Estas ayudas suelen concederse en régimen competitivo y requieren una correcta definición técnica y económica del proyecto.
Por otro lado, las inversiones en I+D+i permiten acceder a deducciones fiscales por actividades de I+D+i, uno de los principales instrumentos de apoyo a la innovación empresarial en España. Estas deducciones se aplican sobre el Impuesto sobre Sociedades y requieren una adecuada identificación y justificación de los gastos elegibles.
Además, este tipo de inversiones puede ser financiado a través de instrumentos específicos como la financiación CDTI, que combina préstamos y ayudas parcialmente no reembolsables, así como mediante programas autonómicos y estatales diseñados para impulsar la innovación empresarial y la competitividad industrial.
Incotec, consultora experta en financiación de la I+D+i
En Incotec acompañamos a empresas innovadoras en la identificación, estructuración y gestión de las distintas vías de financiación e incentivos asociados a la I+D+i, tanto a través de ayudas públicas como de instrumentos fiscales y financieros.
Nuestro enfoque combina conocimiento técnico, experiencia sectorial y rigor en la gestión, ayudando a las empresas a aprovechar de forma segura y eficiente las oportunidades existentes y a maximizar el retorno de sus inversiones en I+D+i.
Financiación e incentivos para proyectos de I+D+i
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